viernes, 2 de mayo de 2014

Más cerca de anarquismo que nunca

sin Dios, sin patrón y sin marido
pero....
¡¡con carnet de conducir!!!
Para los incrédulos de mis habilidades psicomotrices, ha llegado la prueba irrefutable:
(bue, irrefutable de que soy una más de los quichicientos mil posibles asesinos al volante..)
Que tiemble Catalunya!!!!

jueves, 24 de abril de 2014

Back from paradise?: sobre la inversión cultural en Francia vs la triste realidad ibérica


Recién llegada de mi particular tour de France sigo pensando en lo curioso de las derivas de dos países tan cercanos.
Montpellier está a a escasas 2 horas y 20 en AVE de Girona, a 340 kms de BCN si vamos en coche, pero ¿ a cuántos millones de años luz de la política cultural española?? No lo sé. .. ¡pero muchos, sin duda!!

Retrocedo una semana y los pongo en antecedentes: el lunes pasado me fui a Montpellier a currar como voluntaria en un encuentro de programadores de una asociación internacional de artes escénicas contemporáneas (IETM), que se enganchaba con un festival de una noche, la ZAT, que era realmente lo que me interesaba ver.
El objetivo global era hacer contactos y ver un poco qué se cocía en el mundo de la cultura francés para un posible exilio estacional dada la realidad laboral española actual. 
Montpellier a priori (y a posterior también) me parecía una ciudad agradable para vivir y de una medida más que aceptable teniendo en cuenta a lo que me he acostumbrado ahora (Girona = 100.000 habitantes).Y el queso francés, ya se sabe ¡me tiene subyugada!!

algo del street art de la ville..



Así que me planté en el Hotel de Ville (ayuntamiento franchute) donde mi contacto trabaja.
Ya nomás el edificio, nuevecito, diseñado por Jean Nouvel y "ecológico" según dicen, impresiona. Pero más allá de la cáscara, la cosa se pone interesante cuando te empiezan a presentar a la gente del área de Cultura: el equipo de la feria del libro, el equipo que lleva artes visuales, el equipo del festival de cine, la zona ZAT.. ¿cuánta gente trabajaba ahí en total? No lo sé, pero había actividades absolutamente a lo largo de todo el año. Si sobraban o faltaban personas no tengo idea, parecían muy ocupados todos, eso si.
Y tengan en cuenta que eso es SOLO lo que se gestiona desde el ayuntamiento, que luego están los Centros Dramáticos que se llevan desde el Ministerio, parte de los museos que son gestionados por la "Agglomération" (algo así como la institución que lleva el conjunto de la ciudades de la periferia), los grandes festivales como el Montpellier Danse que los llevan otras asociaciones específicas.
En fin, muuuucha infraestructura para las actividades culturales pagadas por el estado de la Liberté, Egalité et Fraternité...

2 tops de la modernité montpellerenca: el Hotel de Ville y el tram que mi madre adora, diseñado por Christian Lacroix








De hecho, el congreso este al que iba era un ejemplo más. Porque no es que la IETM elija una ciudad al azar para realizar sus sesiones plenarias, nooooo. Las ciudades que quieran acojerlo tienen que postularse, proponiendo un suculento budget de apoyo para gestionar el evento. Again: looooots of money.

Sede del IETM: la Panacée


Aceite de rosas para promocionar Sofia, la próxima sede del IETM..


Pero bue, me centro en la ZAT que ¿por qué me parecía tan interesante?
De entrada el planteo no tiene nada que ver con los festis en los que yo trabajé, y es que en realidad no es un festival propiamente dicho.
ZAT quiere decir "Zone artistique temporaire" y la coletilla es "pour explorer l'imaginaire urbaine". En la práctica: un encuentro cuyo objetivo principal es descubrir diversos espacios de la ciudad, convirtiéndolos en aparador y lugar de intercambio de experiencias culturales.
Su director artístico, Pascal LeBrun-Cordier, un coquito -aparte de super agradable- profe de la Sorbona y director de un Máster de Proyectos Culturales en Espacios Públicos,  lo primero que hace es salir a patearse la city para decidir qué barrio elegir. 
Ya llevan 8 ediciones, se hacen 2 por año -una en primavera y otra en otoño- y la duración como proyecto también es temporal, del 2010 al 2020.
Una vez elegido el contexto, se programa entonces el contenido cultural, siempre en función al marco.
En esta edición se innovaba porque era la primera vez que se decidía hacer una ZAT nocturna, empezando a las 20h y acabando a las 7 de la matina. El lugar elegido era un parque en el barrio de Malbosc, un barrio nuevo de las afueras, con un inmenso pulmón verde con huertas urbanas incluidas.
El leit motiv de la programación fue entonces "nature, nocturne, sous les etoiles et a peu du feu".  ¿Se entiende más por qué me molaba, no?? jeje

Pascal presentando la ZAT 
Abajo el área de picnic, taaaaan francés!!




Empezando a encender la iluminación nocturna

Los grandes actores elegidos fueron la cia Carabosse, especializada en instalaciones con fuego que uno se iba encontrando en las diferentes áreas ("praires") del parque: flores de hierro que se abrían y cerraban, equilibristas, corredores, pageses regando sus huertitas, todos en hierro y con su debido toque fueguil. 
La más poética para mi era la "Prairie de Marcels". Incautos los que piensen como yo que que Marcel era un señor! Pues no. Es la típica camiseta sin mangas blanca, interior, de agüelo pa entendernos.
Cantidad de "marcels" decoraban un prado, colgadas de perchas y con un fuego en el interior, que les daba un toque surrealista-cotidiano hermoso! Mis fotos, por cierto, no les hacen justicia..

Algo de los Carabosse, iba sin trípode como se puede apreciar..






Luego había el "Praire des sons", con tumbonas y auriculares donde pasaban postales sonoras de la cuales no entendías ni jota (era un viaje al mundo inuit) pero no importaba, porque sonaba todo tan absolutamente real que tuve que darme vuelta varias veces para chequear que realmente el sonido no venía de afuera!! Estaba grabado con noséqué sistema last generation 3D que parecía que los tenías ahí nomás.
Luego había zonas donde se contaban cuentos; el área de huertos cooperativos donde la gente que los gestionaba hacía visitas y charlas; una zona de astronomía,  aparte del típico escenario grande con conciertos y actuaciones diversas. 
Grata sorpresa fue ver programado a un catalán que conocía del Temporada Alta, Jordi Galí, con su espectáculo "Cielo", entre cuerdas y troncos de pino. Muy a tono con la temática, claro.

 La expo "La nuit, tous les chats sont gris?" Felinos escondidos en los lugares más inesperados!




 Jordi Galí y sus cielo particular..


 Los más marcianos: François Chaignaud et Jerôme Marin, "sous l'ombrelle"
Más allá de la programación en si, la organización impecable: un equipo técnico y de producción de 80 personas (2 turnos de 40, claro, duraba toda la noche y no podían hacerlos currar 24 horas!!), con bicis para ir de un lugar a otro; informadores en cada espacio (2 x área, no voluntarios sino funcionarios que cobraban sus debidas horas extras), espacios de acogida de programadores, transporte público extra funcionando toda la noche, área de cátering gestionada por diferentes asociaciones del barrio (se abría un concurso desde el ayuntamiento y les puedo asegurar que las mujeres magrebíes que vendían samosas humeantes dudo que hayan "untado" a ningún político para ganarse un stand.. ). En fin, another world.

Y todo esto: de gratis. En una ciudad de 450.000 habitantes...
Inclusión social, propuestas para diferentes targets, cultura al alcance de todos ... ¿Igualito que acá, no??

La pregunta es ¿llegará a durar hasta el 2020 teniendo en cuenta el viraje a la derecha del gobierno francés y la política de austeridad europea? No lo sé pero de momento .... ¡¡ qué aprovechen!!! 

Yo por mi parte, gracias a mi irrebatible incoherencia y aún contra la aplastante goleada del mundo cultural franchute, he vuelto decidida a quedarme acá, en Girona, donde me siento cada vez más en mi casa.
No tendremos los presupuestos galos pero en el Mercat del Lleó hay una fromagerie de qualité así que de momento, visc..a Girona!!

miércoles, 15 de enero de 2014

Firelucheada

No puedo, definitivamente. Con la cabeza todavía sobrevolada por los sonidos fabulantásticos del concierto de anoche es prácticamente imposible ponerse estudiar sobre alumbrados y uso de carriles. No way.

Y es que ver en directo a la Orquesta Fireluche es una de esas cosas que reconcilian, con todo. Pero que a la vez te dejan la cabeza lleniiiita de pájaros (cosa que tampoco va mal, de tanto en cuando).
Es un concierto de esos de los que salís con una sonrisa, que después de un rato nomás te das cuenta de que la llevás enganchada a la boca casi desde el minuto cero, si entraste sin remilgos en ese mundo mágico que ellos crean como buenos artesanos.

Cierto es que a pesar del resfriado yo iba bien predispuesta (su último cd "Tants caps tants joguines" está rayado ya de tanto escucharlo -si, ¡todavía escucho de cds!). Pero igual todó ayudó bastante.

El marco era perfecto: una sala chiquita donde el público cercaba a los músicos por 3 costados (los de la fila 1 podían tocarlos casi estirando la mano).
El escenario convertido en un océano de instrumentos de colores, formas y texturas varias: los infatigables aliados de estos músicos-navegantes de tierra firme. Aguas pobladas de pianitos, guitarritas y un séquito de juguetes diversos; más violines, flautas, xilofones, castañuelas y otros instrumentos de los de  "verdad" (incluido uno mongol, creo!); y chapoteando alegremente entremedio un número indescrifrable de objetos varios que iban desde percheros y máquinas de escribir hasta potes de mermelada, individuales con textura rasgable y cosas que ni siquiera llegué a entender bien bien qué eran. Y es que el mago de los objetos rarunos no dejaba de revolver y sacar cosas de una maleta/chistera que desboradaba misterios sonoros (¡hubiera muerto por curiosearla con tiempo!).

Y si a este universo le sumamos la fauna invitada que vino a cantar, qué más pedir.. 
Abrió Enric Casasses con su voz de rapsoda setentero y cerró Pau Riba el Grande, con mi tema favorito "Nina de Miraguano", una delicia sin necesidad de regla alguna.
Entremedio, un desfile de personajes bien dispares pero a los que sin embargo se los veía y sentía firelucheando a gustísimo: Tom Hagan & Joan Colomo a lomos de un elefante de una graaan trompa; los Anímic bordando el onirismo con un tren que no dejaba de pasar por la arena; Ivan Telelefunken -surrealista per se- tocando a 4 manos la historia de Errol Flynn y su pajarito; Mazoni & Víctor Galán rapeando como robots; Marc Parrot xilofoneando.. 

Y llegó un punto en que todo ese caos generaba tanta luz y te hacía sentir tan bien que era como nadar en esas tardes de verano en que afuera ya se pone fresco pero el mar está tan rico que una querría tener branquias y así no tener que salir nunca más del agua.
Un gusto poder sentirse chico otra vez, y tener como máxima preocupación pensar en ¿a qué voy a jugar?

a los que no los conozcan, un par de videitos:
Nina de Miraguano - Pau Riba
O elefante - Tom Hagan & Joan Colomo

Y si quieren un tastet de directo, Palpita!! Orquestra Fireluche

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Oda a mi bici perdida

Dos ruedas gastadas, cadena oxidada, hierros viejunos, cambios remendados con cinta de embalar... Otro medio de locomoción en decadencia, podría pensarse a simple vista.
Pero eras mucho más. Eras mi bici, y hacía 10 años que recorríamos juntas caminos.
Travesías cortas, si -las maratones no estaban entre nuestro histórico haber- pero nos daba igual, no teníamos tantas pretenciones.

La navidad del 2003 entraste en mis derroteros de la mano de Anna y Enric (el Chanchito todavía no había salido de la panza pero ya se hacía notar).  
Entonces Barcelona parecía llena de oportunidades, que se potenciaban cuanto más te pedaleaba:
.. bajar por Marina a toda pastilla hacia el mar, el sol en la cara, Vinicio en las orejas y yo cantando como una loca.. ¡qué placer de verano!
.. subir de madrugada desde el Paral·lel al Guinardó, sudando por Psg. de Sant Joan mientras marcaba zigzags un tanto alcohólicos, con Kevin susurrándome al oído "but do it now, timing is the answer, do it now.." 
La música y vos siempre juntas, contraviniendo los reglamentos de tráfico y el buen hacer civil.

Y ahora, de repente, como casi todo en mi vida en los últimos tiempos, ya no estás.
A primera hora me habías depositado en el barri vell de Salt, tras nuestro regalo matutino de pisar hojas caídas por la Devesa. 
Y al mediodía cuando bajé a hacer el café, ya habías desaparecido. Hecho consumado, así, sin más. La consagración de mi idiotez por no atarte, por pensar que en el Pati del Teatre quién iba a entrar a por una bici a la cual se le notaban ya tantas heridas.

Pienso ahora -ante la imposibilidad de abonar más desconfianzas- que fuiste vos sola, por motus propio, la que cansada de seguir mis caminos saliste al mundo.
Con la llegada a Girona habíamos descubierto que respirábamos mejor con más verde, que el pasado urbano pasado era. Tal vez vos viste más allá y decidiste que tu hora de Marco Polo había llegado, que el Empordà es grande, que por qué no iba a ser posible contemplar el atardecer desde alguna calita de la que habías oído hablar, hacer un GR, recorrer la ruta del carrilet que parecía tan accesiblemente plana.. Tantas opciones de repente al abasto de tus ruedas.

No sé adónde estás, Puri. Pero sé seguro que te voy a extrañar.






 

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Desquicio al cuadrado o surrealismo potenciado: últimas semanas de festival

Que para una obra te pidan conseguir cucarachas de una marca y medida específica ya no es de lo más usual, pero bué, se acepta porque la creación contemporánea, ya se sabe..
Pero que la empresa proveedora del insecto en cuestión te time ya es como un poco más surrealista, aparte de vergonzoso..
Y fue con este desaguisado cucarachil que arrancó la semana pasada, la de mayor condensación de obras por metro cuadrado de todo el festival.

Era la mañana del miércoles, la obra se estrenaba el jueves a las 21h y viendo que las horas pasaban y los de la empresa de alimento vivo a quienes habíamos pagado por adelantado no daban señales de seguir con vida tuvimos que accionar el Plan B. Gracias tengo que dar a mis amigos veterinarios, no solo grandes organizadores de excursiones naturalistas y comilonas, sino también ágiles para resolver este tipo de inusual problema.
Finalmente habemus cucarachas (D.O. L'Hospitalet) pero ¡oh, no! cuando abren la caja los de la compañía a la mañana siguiente -el plan B se había concretado casi de noche- las dimensiones de los bichejos no eran lo suficientemente grandes. Ninuninu. Nuevo pedido al canto (necesitamos 400 cucarachas más por favor, si, somos los mismos de ayer, si,..). y por fin al tercer intento el director quedó satisfecho con la imagen que daban las recién llegadas actrices, desembarcando en Salt tras el primer viaje en furgo de su vida.

Solventado el incidente entré directa a la vorágine del fin de semana de los Programadores, en el cual vi 14 obras en 3 días mientras cumplía mis funciones de acompañante-proveedora de entradas-pastora de los visitantes.
Aunque ya lo había hecho el año pasado -y disfrutado- esta edición se me hizo más pesada, imagino que porque el cansancio acumulado también es más alto. Pero como mi avidez teatral es más alta aún, por supuesto entré a verlo absolutamente to-do!!
Debo decir que realmente alucino de la capacidad de deglución de esta gente, porque a mi me costará meses absorber todo lo que vi y sacar alguna conclusión.. 
Sin embargo como el gen Risso de retransmitir cosas que me emocionan es más fuerte, hago a continuación un listado esquemático de lo que más me motivó, por si en sus caminos se cruza la posibilidad de verlo:

Grata sorpresa: con las dos líneas tan diferentes del nuevo teatro argentino que marcan Romina Paula y Mariano Pensotti, increíblemente me fliparon ambas!!
Reconciliación:  con Àlex Rigola viendo como puede bordar un cuento de Bolaño (nueva ruptura luego de ver su Migranland, c'est la vie!)
Pasión: por los inhumanos pies de Eva la Yerbabuena y sus 3 tenores alla flamenca.
Entrega absoluta: escuchando y contemplando los artilugios del Bestiari de los CaboSanRoque (quiero un árbol que da pájaros mientras hace música, por favooooor!!!)
Fascinación:  por el montaje de paciencia nipona de Jordi Galí (http://www.apuntsdetemporada.cat/2013/11/27/post/).
Sin palabras: ante la conjunción plástica del cuerpo de Laly Ayguadé y una coreagrafia exquisita tanto en fondo como en forma de Marcos Morau.
....................fiuu!

La semana continuó, porque el festival está en la recta final pero es como un tractorcito que no para. Y a la aglomeración programadora le siguió una de las obras que más esperaba, el Orlando.
Dirigido por Guy Cassiers, un belga flamenco del que me enamoré el año pasado después de ver su versión de El Corazón de las Tinieblas de Conrad, y adaptado y actuado solo por una actriz, Katelijne Damen.
Partiendo de la base de que adaptar obras literarias de esta envergadura me parece ya un trabajo arduo,  y añadiéndole el hecho de que es en neerlandés subtitulado, podría pensarse a priori que es un bodrio (que es lo que pensaba yo el año pasado antes de decidirme a ver el Conrad).
Pues les aseguro ¡¡que no!! No sé qué poderes sobrehumanos tiene estos belgas pero fue increíble!!! La actriz era como una abuelita contando un cuento fascinante frente al fuego, un día de frío, en que no querés ni mover la cabeza para no perderte un gesto. Ha pasado directamente a ser mi particular number 1 de esta edición del festival.
También hubo decepciones, para qué negarlo, no todo es fabuloso en el Temporada Alta.. 
Un megafamosísimo Ostermeier donde bostecé bastante (aunque suene a herejía, es la verdad). 
Un Migranland que me ha generado más allá de grandes dudas éticas la sorpresa de que todavía estemos en el punto en que necesitamos que un negrito nos explique cara a cara que vino en patera para que nos creamos que es verdad, que hay realidades que son una mierda y nosotros no hacemos nada por mejorarlas...

Pero bueno, de todo se aprovecha (sobretodo digo esto ahora después de haber descansado dos días enteros! jaja). No queda ná casi, el domingo se estrena la última obra, y aunque tengo ganas de disfrutar del dolce far niente sé que extrañaré.. 
¡Maldito inconformismo!!

pd: todavia me pregunto que habrá pasado ¿hubo una rebelión cucarachesca y se comieron a sus criadores como una venganza planeada por generaciones, un 20-N??





lunes, 11 de noviembre de 2013

Desquicio, pero del bueno

Llevamos medio festival ya. Podría decirse que estamos a medio camino, si, pero.. ¿de qué?
Los inputs son tantos y mi digestión tan lenta que no sé adónde estoy parada ahora mismo.
La semana pasada (¿o fue hace un mes?) me perdí en el inquietante backstage de un viejo teatro regenteado por unos uruguayos outsiders que dominaban el arte de entretejer historias en unas cuantas dimensiones paralelas (más de 3, for sure), generándome una sensación de ubicuidad pero al revés, que me dejó derivando a la merced de mis propios delirios de espacio-tiempo.
Una semana más tarde, en el  mismo lugar, todo había mutado: una luz de fluorescente tipo sala de operaciones, una mesa larga como de Última Cena, cajas de plástico y botellas vacías, un proyector de diapositivas a modo de bajo continuo..
Y desde ahí, tan cerca de una que daba miedo,  un hatajo de lituanos oliendo a vodka te sopapeaban a los gritos con algunas máximas gorkianas, escudriñándote desde sus miradas traslúcidas, cargadas de violencia báltica.. La incredulidad vs la fe en las mentiras, la frustación de voluntades truncadas, el desdén hacia la piedad. Preguntas sin respuesta formuladas con la brusca sinceridad de un borracho miserable sin nada que perder ya.

Retrocedo entonces tres días y me veo sufriendo, tontamente, por mi actor catalán favorito que sufría a su vez intentando componer  un puzzle de Shakespeare con piezas que no acababan de encajar. ¿Experimentar a riesgo de que tu público se decepcione o seguir actuando en terreno conocido? That is the question..
Al día siguiente (¿o era el mes siguiente?) me sentaba  a escuchar con 0 esperanzas -los musicales no son lo mío, todo sea dicho- a Maria Friedman. El placer acá pasaba por degustar la conclusión (momentánea) del derrotero de una idea de sobremesa junto a la que había tirado la primera piedra: my dear Aubergine. Sentir sin preaviso que te llegaba una voz arrolladora, como una ola de buenas energías que nos empapó sin dejar lugar a objeciones de estilo fue sooooo fantastic!!!

Ya de noche, cenando, the catalan actor y la diva anglesa se encuentran, los mundos paralelos se entrelazan, él intenta entender a Will, ella gesticula como una latina más mientras nos explica un proyecto de teatro social...¿dónde están las fronteras? ¿en qué universo estamos ahora?

Me muevo 4 casilleros más y revivo el delirio hilarante de 3 gallegos cantando penas de amor en mallas de smileys.
Entremedio (¿o fue ayer también?) conozco al mítico Tortell Poltrona, liderando anárquicamente a un grupo de payasos que venía a competir por ver quién hacía reír más. Los ojos más tristes del mundo, la personalidad más carismática, nuevo ídolo en mi panteón multiculti de artistas de los que no se andan con mandangas. Quedó pendiente el match porque los lituanos eran un reclamo imperdible..(no llego a verlo todo y da una rabiaaaaaaa)

Hoy, si hoy, de buena mañana y en una soleada vila de Salt, remato la seguidilla con una historia medio ternasca de un Kafka enfrascado en escribir cartas sobre una muñeca que viaja. Infantil dominguero un poco/demasiado sensiblero para mi. Me quedo con los italianos de lejos (y ya no me enrollo a explicar quiénes eran, pero para los curiosos http://www.tpo.it/).

Y mañana primera semifinal de combates de dramaturgia catalana. Y tantas cosas más en las próximas semanas..

¿Se entiende entonces que no sea muy normal yo, no? Porque por mínimamente permeable que una sea, esto desquicia.
Que aparte del teatro se supone que tenemos una vida, amigos y familia que vemos poco y queremos aprovechar mucho cuando están, libros y lugares que nos reclaman, amores pendientes..
Pero ahora todo se entremezcla con el teatro, los universos se multiplican a falta de los bolets que no acaban de llegar, el desorden toma el poder..
Así que por lo pronto ¡Visca el desquicie teatral!!



viernes, 27 de septiembre de 2013

FPF '13: un post rezagado de un festival incomprendido



Más de un mes pasó desde el último show de la PortaFerrada y no había conseguido ponerme a escribir sobre el universo del festival más antiguo de Catalunya.
Una podría pensar que justamente este paso del tiempo ayuda a decantar y sobretodo aclarar ciertos hechos de nuestro pasado. Pero no es este el caso..

Si retrocedo 7 u 8 años, para mi este era el festival más "buen rollito" del verano laboral. Visitaba por aquel entonces 3 festis en el Empordà y me había hecho una división fácil pero resultona:
Peralada: high class rancia pero con buenas maneras (y producción impecable!)
Cap Roig: nuevos ricos deseosos de ostentar, daba igual el qué.
Porta Ferrada: buena onda, producción correcta pero con el plus del relax de llegar a un lugar donde se encuentran colegas.

Este julio los avatares se conjugaron para que trabajara ahí, y hete aquí que ver la "tripa" no fue tan bucólico como el recuerdo (suele pasar..). Nada dramático, pero vi bien claro el mood de turista ocasional que traía yo en mi época Project, con una realidad bien light comprendida de un solo show, bañitos en Cala Joncols, estancia en el Hotel Hipócrates y gintonics en el Corsari si la cosa se alargaba..

De entrada, montar un festival de cero en un espacio donde no hay nada de nada (nuestra base era un párking pelado) era algo que nunca había hecho. Ver como crecía la estructura layher que se transformaría en el escenario y las gradas ya fue para mi uno de esos misterios de la naturaleza.
Poco a poco el paisaje se iba poblando: módulos para camerinos, taquillas, lavabos, equipos de sonido y luces, infinitos metros de telas para la cámara negra, maderas para el cerramiento, lonas de publicidad, material bebible y comible, grupos electrógenos, moqueta por doquier, plantas, mobilario, barras de bar..
Y entremedio de todo eso, una maraña de gente que se iba ampliando día a día.
Y era justamente ahí, en el factor humano (la parte que más disfruto siempre) donde la Porta Ferrada era la cueva de Alí Babá (y los cuarenta ladrones no andaban lejos, creo yo..)

 Escenas de montaje, no sé si existe el Sr Layher, pero realmente, ¡chapó!

Para empezar, el cuidador diurno del acceso a nuestra particular explanada de tesoros: Luis. Un colombiano retacón y harto servicial, que más allá de cumplir con creces su función de perro guardián del backstage, ampliaba responsabilidades regando plantas, manteniendo limpia la moqueta (tarea imposible si las había!), cargando aguas y haciendo increíbles cerramientos combinando vallas, piedras y trastos varios con su creatividad latina al poder. Ah, y me decía "jefa" ¡¡a mí!!!
Su par nocturno era tristemente su antihéroe. También latino, pero con look de segurata de discoteca: tatoos varios y un físico hipercuidado pero en gran detrimento de los músculos de la parte superior..
 
Luis, en su puesto de guardia

Habiendo accedido al recinto por atrás, ya estábamos entonces en el área dominada por los técnicos, stage hands y maquinistas; los metros caminados eran pocos, pero las aguas habían cambiando..
Aclaremos que para mi "los técnicos" hasta entonces configuraban una masa de tíos con los que históricamente he hecho buenas migas, con unos rasgos generales que se podrían resumir en: un poco piratas con las mujeres, grandes consumidores de alcohol y demás sustancias no siempre sanas ni legales, y bastante descuidados en el vestir.
Pero no señores, acá en el Porta Ferrada's world esos típicos tópicos se desvanecieron en un plis plas! Claro está que teníamos al sector adherido sin concesiones a la Liga Anti-Desodorante, siiii, pero había tambien los que se cuidaban in extremis, deportistas que traían un tupper de verduras con cereales integrales que hubiera sorprendido al más acérrimo vegano!! Teníamos también un estudiante para guía de montaña que se nos dormía cuando empezaban los shows; un pintor- pagès-experto en sardinadas; músicos folkies & punkies; padres de familia en toda regla, ¡de todo un poco!!
Bien variados, pero todos confluían en un punto: trabajaban como bestias y con una cerveza al final del bolo ¡¡ya eran felices!!

el equipo a tutti pleni en la comida del día antes de acabar.. Del resto de días no hay casi fotos, que aunque no lo parezca había muuuucho curro!

Una vez traspasado el escenario y más de las consabidas vallas, entrábamos por fin en el área pública, copada a su vez por otro colectivo incomprendido: los voluntarios del festival.
¿Qué explica que más de 40 personas se ofrezcan a venir fines de semana a montar sillas, limpiar gradas si llovía, acomodar personas más o menos educadas, controlar accesos, hacer encuestas y un largo etcétera? Podría pensarse que el hecho de ver el show sin pagar, en los tiempos de crisis y aunque no se les asegure un asiento numerado, es una gran motivación. Y sin embargo no, no es tan simple, y no habiendo interactuado yo demasiado con ellos no logré captar el entero por qué. ¿Mezcla de orgullo ganxó y ganas de estar en el meollo? No lo sé, pero admirables, sí que lo eran.

Con el Cigala, al final del bolo inaugural

Y ahí también, o mejor dicho en todos lados, de arriba a abajo con su walkie enganchado a la oreja, como la abeja reina pero de una monarquía extrañamente hiperactiva teníamos a Nora, nuestra incombustible Jefa de Sala. Más allá de sus dotes diplómaticos que, personalmente, creo hubieran dejado boquiabierto a cualquier delegado de la ONU en zonas de conflicto, yo me pregunto ¿qué hubiera hecho sin ella?? ¿¿sin nuestras charlas nocturas en la casa, haciendo terapia de grupo a las 3 de la matina repasando los eventos del bolo del turno, descostillándome con sus explicaciones de castañuelas y señoras perdidas y reencontradas en el acceso de la zona A? ¿sin nuestras Juanitas Bananas, que a pesar de ser pocas, dieron mucho de si??  Y aparte que decir Nora era sumar a Berta (taquillera y hermana de) pero antetodo, una de las personas que más felicidad emana por todos sus poros de las conozco por estos lares..
Definitivamente, sin este kit de hermanas sin igual, mi Sant Feliu hubiera sido muuuucho más aburrido!!

Nora en sus imposibles luchas contra la configuración de las pda's..
las Sisters, mi super jefa et moi, en algún momento de relax

Y ya llegando al final del inacable párking trasmutado en recinto festivalero, superando platea y grada, en las antípodas propiamente dichas de mi zona de acción, estaba el Village.
¿Y qué era el Village, se preguntarán los que nunca estuvieron??
No lo sé, tampoco acabé de entenderlo porque yo con lo VIP ya se sabe que no me acabo de llevar del todo bien.. pero el salmorejo y los gintonics no estaban mal!!

Y dejo, que el relato se me está haciendo largo y sería imposible acabar de retratar a todos los personajes que pasaron por ahí (sin contar a los artistos eh!!!)
Me quedan en el tintero las señoras de la limpieza que luchaban diaramente contra kilómetros de moqueta armadas de una simple aspiradora doméstica; a mis jef@s directos que me tacharían de pelota si los mentara, a los proveedores variopintos que venían (¿por qué no se dedicó al basket el afinador de pianos??).. Tantas vidas como incógnitas.

Un festival, un mini mundo.Y ahora estamos a punto de empezar otro.
¿Se dirá que lo mío es vicio?? Maybe..

Y para que no se diga, acá 2 imágenes de las actuaciones que más me molaron: Omara Portuondo, y, ¡cómo no!, mi nunca bien ponderado Sergi López


PD : El copyright de las fotos es Sarah y en gran parte de los Fotógrafos oficiales del Festi, Xavier y Ferran ¡¡que también eran voluntarios!!!