jueves, 28 de marzo de 2013

Más que una fiesta, un festival!


Tres meses sin escribir.
Unas cuantas cosas pasaron: dejé definitivamente mi pisito de Barcelona, desmonté (espero temporalmente) el de Girona, y tras un breve paso por la Patagonia estoy otra vez en el conurbano bonaerense, aunque en menos de 2 semanas ya estaré en La France, haciendo mi incipiente formación en el mundo rural ecológico.

Pero hoy es hoy, y yo ya estoy mucho más tranquila, reencontrando ganas y tiempo de escribir. 
Y es que el objetivo principal de este viaje a mi tierra natal ha sido superado con creces: la organización de la  fiesta sorpresa de los 60 de mi madre.
La cosa se planteaba difícil porque coordinar todo desde otro continente en un principio, y, una vez acá, mantener engañada a mi progenitora (sagaz si las hay) era tarea ardua. Aparte como hicimos juntas nuestro viaje de rigor (esta vuelta al noroeste de la Patagonia, hermoso!!) en Buenos Aires nos quedaron escasos 3 días reales para acabar de ligar todo.
Pero al final con la colaboración de todos la cosa salió infinitamente mejor de lo que esperaba!

 Los profes de tango bailando con un trío: tremendos!

La noche antes yo desaparecí de escena en teoría para irme a tomar unos mates con mi cuñada y quedarme en su casa a dormir. En la práctica para hacer juntas unos souvenirs artesanales donde venían unas semillitas de melón (un recuerdo de corazón, jaja, perdón por el hippisimo pero viene en el pack ya!).
A la mañana del día D, mi hermanito me depositó en el salón junto con los equipos de sonido, para montar las mesas, sillas, escenario improvisado y todo lo que implicaba esta especie de mini-festival para la homenajeada. Ellos trabajaban hasta la tarde y mi hermano el mayor era el encargado de custodiarla y traerla engañada. Y yo siempre soy producción, así que ná!

La cosa comenzó bucólica: el lugar era el salón adjunto a una iglesia, mucho más agradable de lo que imaginaba, y mientras una amiga de mi madre y yo colocábamos mesas, unas buenas feligresas cortaban ramas de olivo para el domingo de ramos. Y entonces entra en escena un muchacho humilde, que dice viene a podar la santa Rita del jardín (bouganvilia para los ibéricos). Y yo inocente le pido me deje unos ramitos para decorar las mesas. Y seguimos en lo nuestro hasta que al rato busco mi mochila para guardar una cosa y ¡oh my God, my mochila is gone!!! Les juro que no me lo podía creer, el flaco resultó ser un "descuidista" (nuevo término argentino que espero no tener que usar muy seguido). Las señoras de la iglesia se pensaban que venía con nosotras, y nosotras que venía con ellas, y el punga no venía con nadie pero se fue con mi mochila enterita, con mi vieja pero altamente querida cámara reflex adentro, aparte de toda la ropa que traía para cambiarme, el libro de turno y demás vituallas... Conclusión, sin cámara y vestida como una crota, seguí montando! ¿Qué podíamos hacer??
Al rato llegó mi prima con la que por suerte tenemos gran capacidad de decir pavadas y reirnos y seguimos decorando despuntando ironías (me acababan de robar de una iglesia católica y ahora que habemus Papa argento ¡¡no me negarán que la cosa daba para mucho!!)

el otro Risso y las super primas!
 
arriba mis hermanitos y las nietas virtuales - abajo algunos de sus exalumnos
 

Segundo pico de nerviosismo: el parrillero, señor contratado por nosotros y que tenía que encargarse no solo de cocinar sino de traer casi el 90% de la materia prima alimentaria, no aparece... Ninuni. Yo no tengo su teléfono (estaba en la mochila), mi hermanito venía conduciendo y no podía mirar el mail. Cuando logramos contactarlo asegura que llegaba a las 18h, hora en que yo le había pedido las empanadas listas. Termina apareciendo 18:30h (yo ya tenía invitados adentro) y me dice que había perdido a su mujer por el camino que era la que traía todo y no le contestaba el teléfono (¿por qué él venía en moto y ella en coche? es algo que nunca llegué a saber..). Yo subiéndome por las paredes, la gente seguía llegando, mi madre ya estaba en el tren de camino con mi hermano y no teníamos ni un triste chorizo..
18:45h aparece la mujer del parrillero con expresión transida y pasan al fondo a cocinar en versión fastforward. La mirada que le eché no debía estar lejos de la de la medusa que convertía en piedra a la gente..
Ahora nos faltaban los murgueros, que eran los encargados de dar el pistoletazo de salida en clave murga uruguaya. Eran la primera actuación, iban a llegar 18:30h y todavía ni asomaban. La muchachada improvisaba ya el plan B de saludarla con cánticos de cancha de fútbol.
A todo esto, nuestra amiga cómplice local, a cuya colega cantante venía en teoría mi madre a escuchar su debut en esa iglesia, se desplaza a la estación de tren para irlos a encontrar y se entera ¡oh no! que parece que algo pasa con el ferrocarril y están los trenes parados. Mi madre no contesta el móvil, mi hermano no tiene móvil. ¿¿Dónde están?? ¿¿Y si llegan en remis y nos enganchan a todos afuera?? La gente fue llamada a atrincherarse, luces apagadas, rezando porque el servicio de trenes se reanude (¿nos haría caso Dios ahora??).
Por fin, los murgueros aparecen y en dos patadas organizan al personal.
19:10h se los ve doblar la esquina:  mi madre en su mundo, charlando con su amiga, mi hermano de escolta que ya traía la cámara oculta grabando y entran así al salón sin hacer ruido porque la cantante ya había empezado... ¡sorpresaaaaaaaaaaa!!!

 
Descompresión repentina, fiuuuuuuu. ¡¡Les juro que en ninguna producción de mi vida sufrí tanto!!!! jajaja
A partir de ahí ya fue un no parar de actuaciones, la gente se super motivó y tuvimos de todo: un trío de tangos con sus respectivos bailarines, danzas folklóricas, amigos que escribieron versos y milongas en honor a Normita, las nietas virtuales con una actuación de teatro, un dúo de cello y canto, un cuarteto clásico de guitarra encabezado por mi mítico profe del conservatorio, recitados gauchescos, agradecimientos de ex-alumnos y una antigua directora que cada vez que agarraba el micro ¡¡temblábamos!!
 En el medio el pase de videos de los amigos transatlánticos, comida, baile, vinitos y 5 tortas riquísimas cortesía de diversas amigas.

Sinceramente, creo que hasta que no llegamos a casa mi vieja no cayó en todo lo que había pasado.
Porque aparte la cosa fue condensada, todo esto paso entré las 19:10 y la medianoche nomás, porque el local tenía estricta hora de partida...
 Creo que no fui la única sorprendida de la cantidad de actuaciones, de la buena onda de todos y la alegría que se palpaba en el aire. Personalmente, nunca me sentí tan orgullosa de organizar algo (a pesar del "momento descuidista", claro!!).
abajo algunas partecitas de actuaciones, imposible poner todas! (más que nada porque editar videos es aburridísimo!! jeje)
 




Besos y gracias a todos los que participaron, desde diversos lugares y momentos, para que saliera todo tan bien..
Que ¡¡sin gente linda, no hay fiesta que valga!!!

Momento desfaz, daba igual la edad!


jueves, 20 de diciembre de 2012

Apocalipsis now? Mais non a Bugarach!


No se si estaban al tanto pero resulta que mañana (u hoy o ayer, depende de cuándo lean esto) se acaba el mundo. Hablan de que si una profecía maya, una alineación de planetas y otras señales que indican The End, my friends.
Hasta ahí andaba yo enterada de la cosa.

De lo que no tenía ni idea es que acá a menos de 200kms de Girona hay un pueblito francés que resulta puede ser uno de los pocos lugares que se salve ¡¡si no el único!!
Bugarach se llama, y menos de 200 habitantes tenía antes de su salto a la fama gracias a su condición de "lugar elegido". 

Y es que ahí es donde fui el lunes, acompañando al novio de una amiga que tenía que llevar material para unos colegas que estaban filmando un documental, en una inmejorable oportunidad para inaugurar mi nuevo período de desempleada.

Antes de salir busqué algo de info en internet, y entonces la historia se aderezaba con la venida de ovnis salvadores, la movilización del gobierno francés para controlar posibles sectas que induzcan a un suicidio colectivo y demás noticias, a cual más flipante.

el fondo, el Pic de Bugarach, de mañanita

Íbamos entonces bastante motivados, pensando encontrar una pila de esotéricos, iluminados, neojipis y demás habitantes de esta gran comunidad de alternativos que tan en boga está en Occidente..
 
Pero va a ser que no. Bugarach nos recibió a priori como un pueblito silencioso, con su correspondiente iglesia y escasa gente por sus calles. -Buenoooo, será porque es de noche- pensé..
Para compensar, la recepción nocturna que nos dieron los del docu fue llena de risas y anécdotas, regadas de alcoholes y quesos varios.

Al día siguiente nos tocaba acompañar a parte del equipo a rodar a casa de un personaje que vivía en las afueras. Una especie de loco tranquilo que esperaba que vinieran los ovnis, con toda la calma del mundo. Tenía dispersos por todos los alrededores de su casa una especie de altares rarunos hechos con muñequitos, budas, restos de cosas varias y rocas, que le daban a la entrada un aspecto siniestramente kistch. 
El tipo vivía en una casucha vieja de piedra, que se caía de mugre, no tenía baño, pero eso si ¡con interné y teléfono!!
Joder ¡ya no se puede creer en nada! pensé yo, ya rozando la indignación.
Solo falta que twitee el apocalipsis y entonces consideraré seriamente que estamos perdidos de verdad!!!

detalle de la decoración de la casa del perchon.
 
Y ahí pasamos el día, viendo cómo va un rodaje, un mundo desconocido para mi pero que me pareció altamente interesante. Aunque eso si, hay que armarse de paciencia porque las cosas van insuperablemente leeeeeeeeentas.

Cuando volvimos al pueblo a la tardecita se notaba más movimiento, en parte dado porque ya empezaba el despliegue de la gendarmería francesa que cortaba el acceso al pico por "motivos de seguridad". 
A la masa de gendarmes le seguía en cantidad  la de periodistas, que yo creo se hacían entrevistas entre ellos porque tanto los fanáticos esotéricos como los lugareños brillaban por su ausencia..

tomas del making of

 Abajo, uno de los dires con el personaje. ¿Cuál de los 2 está más loco? Tengo mis dudas..

Nosotros teníamos que volver, a mi me esperaba la burocracia del desempleo, y a Pep su familia. Así que previa compra obligada de queso,  tiramos de vuelta para Girona.

Dos días después todavía me pregunto: ¿puede ser que la gente vaya con el tiempo justo a todo, incluso a su posible salvación ante el fin del mundo?? 
¿Estarían ya abunkerados en algún punto secreto, solo conocido por los elegidos? 
¿Habría visto de verdad luces verdes el cámara gallego, según contó? No hay respuestas..

Por si acaso yo publico hoy, no sea que mañana se acabe todo y me quede sin internet!



domingo, 16 de diciembre de 2012

La insoportable sensación de acabar

Se acabó, así, insoportablemente rápido.
Pasó como un parpadeo y ya está, c'est finie.

No más obras todos los findes, excels de transfers, cambios de rooming, combates los lunes, entregas de monas a los estrenos con su correspondiente tarjetón indescifrable.. 
No más carril bici entre Girona y Salt, y ruta por las huertas de regreso, con la sensación siempre de haberme teletransportado a otro continente. 
No más fiesta entre semana, a contramano del resto, pero con esa sensación de expcionalidad que daba el cruzar ociosa los puentes gironins en martes, sin nada especial que hacer del otro lado, porque sí.

Pero también no más curiosidad de ver cómo se transformaban arriba del escenario todo lo que hasta entonces había sido solo palabras, incomprensibles listados de material técnico y alguna que otra foto.
No más risas en la oficina, con monstruos, explosiones de histeria colectiva y yogui tea, compartiendo nuestro racó zen con Aubergine en medio de orgías de chuches, patatas fritas y coca-colas.
No más comentarios sagaces del primer jefe de mi vida que admiro y respeto, profesional pero sobretodo humanamente.

Terminó el Temporada Alta y creo que nunca me dio tanta pena irme de un lugar, y eso que dejé un país, un par de trabajos y algún que otro hombre.. 
¿Será que me hago mayor y sensiblona por partes iguales?
Probablemente.

Pero ahora mismo mentiría si no dijera que estoy deseando que llegue el otoño otra vez, y vuelva sorprenderme con tantas obras y gente linda como este. 
 
Gracias a todos! Luz

pd: a modo de regalo de no-despedida, un comic más (aun a riesgo de que me odien por saturación!) y una cancioncita de Kevin Johansen que siempre me da buen rollo.

Kevin Johansen - Guacamole



domingo, 28 de octubre de 2012

Epifanía contemporánea: un Hamlet lituano en Salt

Que en este nuestro ancho mundo hay muchos mundos ya lo sabemos de sobras. Pero la cantidad que coexisten apelotonados entre Girona y Salt no deja de fliparme.

Ayer empecé la tarde cubriendo Forever Young, un musical de estética más que dudosa producido por una compañía catalana famosa: El Tricicle. Sello que equivale a éxito asegurado, como mínimo en Catalunya.
Hacían 5 funciones en 3 días, todas a sala prácticamente llena en el Teatro Municipal, el recinto más grande que hay en el festival (casi 600 butacas). A su favor solo diré que no cantaban mal (me abstengo de hacer la lista de la contra).
El público era mayoritariamente de señoras y señores de 60 años de media que reían de unos chistes que a mi me dejaban a veces inmune y otras un poco avergonzada. Gente con look dominguero, portadores de un humor festivo acorde con el ambiente que se vive este fin de semana en Girona: estamos de Fiesta Mayor, mañana es Sant Narcís, el patrono de la ciudad, al que imagino jubiloso de ver a su rebaño tomando cubatas en las barracas, entre correfocs, castellers y pregones, para recordarlo como merece (moscas incluidas!).

Sin margen de tiempo para digerir la 1h 40m de espectáculo me fui a golpe de pedal al Teatro de Salt. Ahí me esperaba una versión de Hamlet del director lituano Oskaras Korsunovas, del que me habían hablado más que bien.
Solo se hacía una función, el recinto era mucho más chico (200 y pico) pero estaba lleno también. El público era radicalmente diferente: reconocí varias caras que antes había visto actuando en obras catalanas (el Cyrano de Broggi estaba 3 butacas más allá de la mía), aparte de la cúpula del festival a pleno.
En contraposición a las risas que generó la obra previa, esta arrancaba poniéndote los pelos de punta, producto de los gritos que proferían 9 lituanos sentados frente a sendas mesitas con espejos, espetando a sus reflejos un desesperado ¿quién sos???
Mientras hacía la cerveza en el entreacto (la obra duraba 3 hs y cuarto) no dejaba de sorprenderme con el hecho fabuloso de estar viendo un Hamlet en lituano (con subtítulos en catalán, of course) en Salt. Solo por haber logrado algo así ya me saco el sombrero para con mis actuales jefes. 
Porque para los que no lo saben, Salt es algo así como los suburbios de Girona. Aunque siempre fue otro pueblo con su Ayuntamiento e identidad propias, marcada por huertos y el cauce del río Ter, al tener un número altísimo de inmigrantes no deja de ser considerado off de record con un cierto desdén (o como mínimo es mi sensación, a mes y medio de vivir en Girona y trabajar con base en Salt). 
La inmigración original de andaluces y extremeños que vino a trabajar en las fábricas textiles de la época industrial dio paso a una nueva oleada de foráneos, mucho más diversa y, por ende, más difícil de aceptar. Por las calles saltencas se ven tanto hombres barbados con sus chilabas como esbeltos africanos vestidos de los colores más extravagantes, chinos con sus respectivas tiendas, chicas con velo al lado de latinas marcando curvas.. de todo un poco, vamos. 
Y ahí, en medio de ese Salt, se hacía un Hamlet en lituano. Austero en elementos escénicos y a la vez potentísimo en actuación.
Casi agresivo por momentos, pero sin ser soez.
Un Hamlet que te recordaba que podías elegir entre dormir para siempre, con suerte soñar o actuar y rebelarte. Aceptar que con la que está cayendo, tenemos que estar agradecidos de lo que tenemos o pensar que estamos en la encrucijada justa para cambiar esquemas y tirar por otra vía. 
Buen momento para esas reflexiones, pensaba yo.
...
A la salida había copa de cava, cortesía de un sponsor. Yo charlé con colegas de la obra, saludé al director y a los actores (siguiendo los impulsos del gen Risso) y volví a agarrar la bici dirección Girona. Feliz por haber tenido la oportunidad de ver esto, de trabajar ni que sea por 3 meses con teatro, de que la lluvia haya amainado y me dejara volver tranquilamente en bici a casa.

Pero hoy es domingo, día aciago si los hay, y pienso que muy bonito todo, pero que en el público no había ninguna cara negrita, aceitunada, morenaza o chinurri. Seguía siendo esto una burbuja, un mundo más dentro de un Salt que estaría en parte en las barracas tomando birras, en parte mirando el Barça-Rayo Vallecano y en parte con sus familias en casa o en alguna esquina vendiendo hachís para sacarse unos euros ¡quién sabe!

Conseguir llevar estas obras ahí es un logro, no cabe duda. Pero falta llevar al público de ahí a verlas.
Queda muuuuucho camino todavía para la integración de este puzzle postmoderno.
Pero ¿cómo se consigue eso?? Creo que that is the question.


sábado, 27 de octubre de 2012

Antònia Font: ciclistas al poder!

 
Uno de los pocos shows de música que se hacen en el festi fue ayer, con mis mallorquines más amados: los Antònia Font.

Llegar a l'Auditori y ver que las bicis han copado el escenario ya fue una alegría.
Constatar que no son unos creídos a pesar de tampoco prodigarse en sonrisas, otra.
Lograr sentarme con relativa tranquilidad a escuchar esa especie de haikus sonoros que se han creado ¡definitivamente un logro!

3 imagenes de la diva, esperando la entrada de su público..









  Abajo, la batería en segundo plano, que creo está un poco envidiosa de "la nueva"
 

El último álbum Vostè és aquí está compuesto de mini canciones que duran un minuto y medio aprox. Para mi nada fácil como planteo de directo porque requiere un atención enoooorme del público. Piensen que a la que entrás en la canción de repente pam: ¡sanseacabó! Y no solo eso sino que ya está empezando otra, radicalmente diferente en cuanto a sonoridad, que para cuando asimilás otra vez, kaput: ¡siguiente! 
Vale que a mi personalmente me cuesta decodificar estas cosas tan fugaces, tan alejada como estoy de los mundos de twiteros, feisbuks y cosas de esas. Pero aún costándome (y pensando que ya degustaría el cd con tranquilidad en casa) me gusta que se arriesguen a hacer algo diferente y no se queden en lo de siempre que ya saben les funciona. 

De todas formas hay que reconocer que ya tienen mucho ganado. El público empezó entregado, intentando seguir el ritmo desde la primera canción (ritmo que se notaba muchas veces desconocían ampliamente!!). Y al final aplaudió tanto (a pesar que el sonido no era glorioso, tot s'ha de dir!) que los músicos tuvieron que bajar de los camerinos -el cantante con el bocata en la mano- a hacer Clint Eastwood, hit del cd anterior, completamente fuera de programa porque no pega nada estilísticamente. 
Pero la gente no quería irse, así que al finar tuvieron que salir a firmar y todo..



Abajo el momento de gloria: divo y diva together! Aunque mi ídolo real, Joan Miquel Oliver (el peladito de arriba) se mantenía en un humilde segundo plano

 Servidora hasta la 1 de la matina no salió del Auditori (cosa que por suerte en el teatro no pasa!!) pero contenta de haber visto entre bambalinas a sus estimats illencs. O sigui que: "Antònia Font, GRACISSSS!!"

Y eso, crónica de sabatina servida. Les dejo las letras de la oda surrealista a los ciclistas, y el link para quien no conozca y se anime a adentrarse en las galaxias de estos mallorquines astronautas. 

Som jo amb sa bicicleta que faig rodar es Planeta
som jo com una fletxa si veus passar una estela, 
sa calma de novembre, la mar una bassa d'oli
només veig ties bones i morques de petroli.
Vaig esquivant pedretes, sotracs i clavegueres, 
com una formigueta empenc sa geosfera, 
una hora dins Angola, mitja hora Filipines, 
m'odien es taxistes, ses velles peatones.
Per jo i tots es ciclistes
que amb una bicicleta fan circular ses coses, 
aquesta melodia, aquestes quatre notes.

http://www.youtube.com/user/antoniafontvideo


pd: Y aquí mi Puri, orgullosa aún a pesar del óxido producto del abandono en balcón de casi año y medio, feliz de estar otra vez de vuelta a la rueda, haciendo crujir hojas y reventando charcos de agua entre Girona y Salt!

miércoles, 24 de octubre de 2012

Hans was Heiri

 
Hans was Heiri: para mi, hasta ahora, el bombón del festival.
Compañía con base en Suiza pero multiculti.
Teatro sin texto pero que dice mucho.
Música, movimientos y un bicho escénico increíble.
Pasen y vean, una video vale más que mil millones de palabras en este caso:

http://www.youtube.com/watch?v=LDE4SRZxVV0&feature=player_embedded


pd: las 2 fotos no son mías como imaginarán, que me embobé con ellos por todo lo que duró el show. Solo estas bambas que me esperaban en el backstage, antes de los ensayos..


domingo, 14 de octubre de 2012

Otoño teatral

Llueve en Girona y yo estoy a un rato de irme al teatro. Es el segundo fin de semana de festival.
Las gotas que caen me transportan al pasado otoño japonés y vuelvo a ver el impresionante color del cielo antes del tifón, los bambúes moviéndonse... ayyyyy la nostalgia ¡qué mala es!! 
Pero acá y ahora es el teatro. Mucho y bien variado. Y no será un tifón asiático, no ¡pero remueve bastante!

Arrancamos la semana pasada con un MacBeth que a pocos días del estreno perdió de repente sus vocales, quedándose en un pelado MCBTH, último paso hacia su definitiva introversión. Suerte que había aprovechado para leerme la obra, pero ni aún así pude saborearla como esperaba. El universo de Rigola está fuera de mi comprensión (de momento!). De todas formas daba igual porque para mi era el pistoletazo de salida de un festival que estaba deseosa que empezara a materializarse. 
Al día siguiente me tocaba una argentina.. La primera obra en agotar entradas de todo el festival (todo sea dicho: programada en una sala pequeña) llamada Los Talentos. Buenos actores, un texto plagado de referencias literarias y un despliegue del savoir faire argento hilvanando diálogos frescos y ocurrentes, que como descubrí hacen las delicias del público gironí.
Al tercer día el rumbo cambió radicalmente y casi sin darme cuenta me subí al vapor que surcaba el río Congo, de la mano del texto de Conrad El corazón de las tinieblas, absolutamente hipnotizada por un actor belga que solo ante el peligro nos relataba su infructuosa búsqueda del Sr Kurtz, solo acompañado de pantallas que nos sumían poco a poco en la densidad de la selva. Y acá me saco el sombrero porque debo decir que fascinar a un público que tiene que leer subtítulos durante casi 2 horas porque la obra está en neerlandés ¡no es moco de pavo!

Comida dominguera mediante entré en un mundo de violencia y amores truncados. Incendis: versión catalana de mi querido Oriol Broggi de un drama de horrores de guerra del libanés-canadiense Wajdi Mouawad. Otro mundo, un puñado de actores que saltaban de una generación a otra y de un personaje a otro ágiles como gacelas. La emoción del público que sostuvo un aplauso largo y de pie no dejó de sorprenderme. Es buena, vale, pero ¿taaanto? A mi su Cyrano me gustó mil veces más, y nadie la aplaudió con ese fervor..  No quiero sacar una conclusión simplista de que a la gente le encanta el melodrama alla griega, pero no sé qué pensar..

Para rematar ese primer round me tocó lidiar con el primer combate del II Torneo de Dramatúrgia Catalana. Una cosa que se inventaron el año pasado y tuvo tanto éxito que este año empezaron a sala llena. Dos textos encargados siguiendo unas líneas concretas a dos dramaturgos catalanes, de diferentes hornadas. Dos actores x texto, que no pueden conocer al dramaturgo hasta el mismo día del combate y con el que tendrán escasas 3 horas para preparar su lucha. El público ve por la módica suma de 1€ los dos pases sin saber de qué autor es cada texto y luego vota su favorito, que así pasará a la semifinal, y de ahí con suerte a cenar al Celler de Can Roca, el premio del ganador de la final. Otra vez quedé sorprendida por la reacción del público, que parecía deseoso de sangre y votación aniquiladora.

Y así quedé medio zumbada entre tanto traqueteo escénico.. Mis sueños nocturnos se multiplicaron y enrocaron de manera increíble, y la sensación de irrealidad se agudizó por el hecho de tener fiesta entre semana (aunque reconozco que poder ir a comprar al mercado y que no hayan multitudes ¡es un luju!).

....

Tengo la extraña sensación de que aun habiendo pasado de moverme entre países primero, después dentro de una islita de 45 kms de ancho, y ahora solo pedaleando entre 5 recintos de Girona y Salt, sigo viajando.
¿O tal vez sea simplemente una estratagema mental para no caer en la rutina gris y su tendencia devoradora de toda chispa de curiosidad? No lo sé, pero tal vez también por eso mismo sigo escribiendo.